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MI MOCHILA POÉTICA

 



Cuando me encuentro sin temas

en mi mochila poética

busco de forma frenética

de dónde sacar poemas.

No suelo tener problemas,

pues si miro atentamente

lo que pasa por mi mente

seguro que encuentro algo

que me saca del letargo

para escribir nuevamente.


Cada vez que un tema hallo,

mientras que pulo la idea

la siguiente me golpea

fulminante como un rayo.

No me consiento ni un fallo

en la métrica o la rima,

los errores me dan grima,

pero si un bache atravieso

no permito que el suceso

disminuya mi autoestima.


EL LORO Y LA PLAZA




El agua es como un concierto
en la fuente de la plaza
y la gente en la terraza
está sentada, a cubierto.
Mirándolos me divierto
pues están apretujados
bajo los toldos ajados,
bebiendo heladas cervezas,
y contándose proezas;
parecen emocionados.


Es una estampa frecuente
la que desde aquí avizoro
y aunque solo soy un loro,
me encanta oír a la gente
y aprendo constantemente.
Después repito lo oído,
y aunque no haya comprendido,
les resulto fascinante,
lo mismo habrá algún pedante
que actúe muy parecido.

ELLA


Siempre ha sabido soñar
guiada por la ilusión
y con la imaginación
huir de cualquier lugar,
planeando sobre el mar,
respirando libertad,
viendo la realidad
con los ojos de la infancia,
alegres por la ignorancia
que le prestaba la edad.

Pero todo eso pasó
y se acabó en un instante;
demudado su semblante
la tragedia contempló.
Lo que tuvo, lo perdió,
y los momentos felices
le dejaron cicatrices
profundas como un abismo,
negras como el pesimismo
que en ella hundió sus raíces.

Vive desilusionada
y la vida no le importa
la soledad no soporta
se siente desalentada.
Está como anonadada
sintiendo en el alma frío
y en el corazón, vacío;
un dolor le oprime el pecho
del anhelo insatisfecho,
todo le produce hastío.

AMORES MÁGICOS


Era una bruja malvada

que volaba en una escoba,

además era muy boba,

muy ceporra, muy pesada

y encima muy depravada.

Era una arpía granuja

que comía cascaruja,

y tenía malas maneras

vulgares y muy groseras.

Total, un asco de bruja.


Y como era una agonías

y también mala persona

resultaba campeona

inventando fechorías

tenebrosas y sombrías.

Pero un mago apareció

y con ella utilizó

la magia de su chistera

para hacerla prisionera

y el corazón le robó.


Y aunque antes era malvada,

sucia, fea y disruptiva

ahora ha quedado cautiva

y se ha vuelto casi un hada

desde que está enamorada.

Y su carácter de hiel

se ha tornado pura miel,

tanto, que es empalagosa

y vuela cual mariposa

en un alado corcel.



DISFRUTANDO DEL VIAJE

 

Con la ilusión del viajero

voy marchando por la vida

animada y decidida,

con equipaje ligero

y el ánimo aventurero.

Disfruto de la llegada,

la salida, la parada...

cada estación me sorprende

y en todas ellas se aprende

que el tiempo se pasa en nada.






EL DETECTIVE

 


Soy un sabueso genial,

huelo el crimen a distancia,

investigo con constancia

combatiendo siempre el mal. 

Y a mi agudeza mental

no se le escapa una pista;

no hay caso del que desista,

ni sospechoso al que absuelva

ni crimen que no resuelva

al primer golpe de vista.

 

Si he de ponerme un disfraz,

lo mismo que Mortadelo,

no me corto yo ni un pelo;

pues soy osado y audaz

al tiempo que perspicaz.

Mi labor apasionante

no me concede un instante

de calma, me quita el sueño;

en escudriñar me empeño

con un afán incesante. 


Me dedico con pasión

a husmear por todas partes,

-da igual domingo que martes-,

recabando información. 

Mi vida es mi profesión

y no abandono la presa

hasta que al final confiesa,

dándome por bien pagado

si veo al reo encerrado,

pues mi recompensa es esa.



DESEOS




Es mi deseo rotundo
que el alma en mí se sosiegue,
que la inspiración me llegue
y dé su fruto fecundo,
que a mí me parezca el mundo
un lugar maravilloso;
que esté claro y no borroso
el futuro que me aguarda
y que mi ángel de la guarda
no se muestre perezoso.



UN ASCO DE BRUJA


 Era una bruja malvada

que volaba en una escoba,

además era muy boba,

muy ceporra, muy pesada

y encima muy malhablada.

Era una arpía granuja

que comía cascaruja,

y tenía malas maneras

vulgares y muy groseras.

Total, un asco de bruja.




MORFEO, ¿DÓNDE ESTÁS?

 




Que me adormezca al instante
yo le suplico a Morfeo
con taimado coqueteo
pues quiero hacerlo mi amante
o mi caballero andante.
La cuestión es conquistarlo
para poder dominarlo,
que el insomnio me abandone
y ansiedad no me ocasione...
¡Qué gusto solo pensarlo!


Y esta noche me he podido
dar con un canto en los dientes,
porque, sabed, buenas gentes,
que por fin algo he dormido.
Morfeo se me ha rendido
viendo tamaña paciencia,
al rogar con insistencia
que me haga un poco de caso,
porque, si sigo a este paso
acabaré con demencia.



CAPERUCITA Y EL HADA

 Un día vi a Caperucita

que andaba por mi jardín,

lejos, se oía un violín,

y sonaba tan bonita

la melodía exquisita

que me sentí transportada,

y en el cuento yo era un hada

que hizo a la niña invisible

y así aquel lobo terrible

ya no le pudo hacer nada.




LA NANA DE LAS ESTRELLAS


Una dulce nana musical


Tres estrellitas viajeras​

titilan en el azul,

bordando mantos de tul

y alegres enredaderas,

desplazándose ligeras

a través del firmamento

como en el más bello cuento.

Ellas velarán tu sueño,

duérmete ya, mi pequeño,

duerme tranquilo y contento.



PARTE METEOROLÓGICO


 Después de días lloviendo,

el cielo oscuro, la bruma,

frío, viento, sigue y suma,

casi me estoy deprimiendo.

Pero por lo que voy viendo

mañana de nuevo llueve

—dicen que llovizna leve—,

no pasamos de diez grados

y aquí estamos congelados…

¡nos falta que también nieve!

COVID

 Confinada en mi fortín,

lejos de la urbe ruidosa,

no se me ocurre otra cosa

que escribir algo, por fin.

A ratos cuido el jardín

o me dedico a hacer pan,

una mouse, helado, flan

o trabajos manuales,

asuntos más bien triviales,

que tampoco son mal plan.


Y es que pretendo evitar

un contagio innecesario,

es por eso que a diario

me mato a desinfectar

todo lo que he de tocar.

Uso mascarilla y gel,

y no traspaso el dintel

de la puerta de mi casa,

así, entre cuece y amasa,

al virus no doy cuartel.


¡Vaya bicho malnacido

que nos tiene en jaque mate!,

el ánimo nos abate

y lo deja compungido.

A ver, ¿de dónde ha salido?

Estábamos tan felices

inflándonos a perdices

cuando apareció un mal día,

a robarnos la alegría

y a tocarnos las narices.


​


RUTINAS

 Por la calle deambula poca gente

bajo la tenue luz de la farola.

Vuelvo a reflexionar, me siento sola,

algo triste, marchita e indolente.

Dejándome llevar por la corriente

permito que me absorba la rutina;

tengo una vida insulsa y anodina

sin salir de mi zona confortable.

Si todo sigue así, será probable

que mañana también esté mohína

LA SIESTA

 Cuando calienta el sol en el verano

es tan plácido el rato de la siesta

que me suelo quedar algo traspuesta

resguardada debajo del manzano.

Se me resbala el libro de la mano

pero sigo en un mundo de ficción

a caballo entre el sueño y la ilusión:

en mi novela soy una heroína,

una intrépida bióloga marina

que salva al mundo de su destrucción.

MI PERRO BONACHÓN

 Tengo un perro grandullón

que es un pedazo de pan,

tan fuerte como un titán,

de carácter bonachón.

Es más dulce que un bombón

aunque sea un malandrín,

sabe que me hace tilín

porque se porta muy bien,

cuando yo le grito: ¡Ven!

viene alegre y saltarín.

EN CONTEMPLACIÓN





En la orilla me demoro 
contemplando ensimismado
el crepúsculo dorado, 
y, de nuevo, me enamoro.
El tiempo pasado añoro
cuando la vida reía,
inocente, pretendía
que todo se detuviese
y que nunca me invadiese 
la infausta melancolía.

Vengo a este mismo lugar 
si la angustia me amenaza
o la indolencia me abraza;
necesito ver el mar
tanto como respirar.
Al escuchar su sonido
largamente repetido,
me reanimo de tal suerte
que no temo ni a la muerte
y vuelvo fortalecido.

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN



Tengo el arrojo de un tigre
belicoso y atrevido, 
enérgico y aguerrido...
¡Ay de aquel que me denigre!
No conseguirá que emigre
porque este es mi territorio
y aunque no me vanaglorio 
de ser el más destacado,
el mejor y el más osado,
mi carisma es bien notorio.

No os fiéis de mi apariencia
dócil, humilde y sumisa;
si salto de la cornisa
sabed que no es imprudencia
porque lo hago a conciencia:
ni me arredra la caída
ni malgastar una vida;
raudo me yergo de nuevo
y a cualquier cosa me atrevo
con voluntad decidida.


DESPUÉS DE LA LLUVIA


La lluvia cesó por fin;
ya salen los caracoles
a encaramarse a las coles
que cultivo en mi jardín.
También salió mi mastín
que se sentía prisionero,
pues yo, bajo el aguacero,
no quería que salies
para evitar que cogiese
un resfrío traicionero.

Ha llovido con tal gana
que todo quedó anegado;
el patio está empantanado
y yo, que soy holgazana,
tengo una inmensa desgana
de ponerme a la faena
¡pero está todo de pena!
no me queda más remedio,
¡ay!¡ qué aburrido, qué tedio!
Limpiar es una condena.


...

LLEVANDO LA CONTRARIA

 Por llevarte la contraria

defiendo lo indefendible

y con encono ostensible

me convierto en tu adversaria,

con tozudez temeraria.

Me da igual lo que me digas,

que hables de pan o de migas,

nunca estaremos de acuerdo;

que yo sé más, te recuerdo,

en tus trece no prosigas.


Y es que a mí no me da corte

contradecir, refutar,

debatir y litigar…

como si fuera un deporte.

Aunque el tema no me importe

o aunque tú tengas razón

-pues no es esa la cuestión-,

polemizar me fascina

porque me siento divina

imponiendo mi opinión.