Pasando blandamente un día tras otro día
sin penas y sin glorias, total monotonía...
Mientras tanto, indolente, la vida transcurría
y yo, intentando escribir una cuaderna vía.
No me atrevo ni a pensar en mi infausto futuro
pues no lo tengo claro, más bien lo veo oscuro...
prefiero imaginarlo sencillo y no tan duro,
si mis cavilaciones me provocan apuro.
Yo que siempre predico que viváis el momento,
pero soy la primera que no se aplica al cuento;
me pongo y gimoteo y escribo este lamento
aunque sé que si lloro, la desgracia fomento.
Continuaré el disfrute de esta tranquila vida,
mientras pueda tenerla sin ninguna “movida”;
no quiero torturarme, ni sentirme abatida.
Si sigo especulando quedaré envejecida…
Pasando blandamente un día tras otro día
sintiéndome embargada por la melancolía...
Y mientras, indolente, la vida transcurría
ignorando cómo acaba esta cuaderna
vía…
