Ahora mismo te traeré
un té,
que, aunque sé que no te tienta,
te sienta
incluso mejor que bien,
fetén.
Te lo hago en un santiamén;
me voy pronta a la cocina
a hacerte un té sin teína
¡Un té te sienta fetén!
Es la historia de la bruja
Curuja,
que, el día que la compró,
rompió
-puesto que era un poco boba-
su escoba.
Cuando al salir de su alcoba
se enganchó en una ventana,
como no era veterana,
¡Curuja rompió su escoba!