huelo el crimen a distancia,
investigo con constancia
combatiendo siempre el mal.
Y a mi agudeza mental
no se le escapa una pista;
no hay caso del que desista,
ni sospechoso al que absuelva
ni crimen que no resuelva
al primer golpe de vista.
Si he de ponerme un disfraz,
lo mismo que Mortadelo,
no me corto yo ni un pelo;
pues soy osado y audaz
al tiempo que perspicaz.
Mi labor apasionante
no me concede un instante
de calma, me quita el sueño;
en escudriñar me empeño
con un afán incesante.
Me dedico con pasión
a husmear por todas partes,
-da igual domingo que martes-,
recabando información.
Mi vida es mi profesión
y no abandono la presa
hasta que al final confiesa,
dándome por bien pagado
si veo al reo encerrado,
pues mi recompensa es esa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario