Un día vi a Caperucita
que andaba por mi jardín,
lejos, se oía un violín,
y sonaba tan bonita
la melodía exquisita
que me sentí transportada,
y en el cuento yo era un hada
que hizo a la niña invisible
y así aquel lobo terrible
ya no le pudo hacer nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario