TUVE SUERTE

 


Transitando sin rumbo algún camino,

alejado del ruido y de la gente

meditaba y, absorta en mis pesares,

me tropecé contigo, ¡vaya suerte!


Nos miramos despacio, sin hablarnos

luego surgió un saludo y lo siguiente

vino rodando solo, fue tan fácil

que supe que sería para siempre.


Desde entonces la vida nos mantuvo

unidos por un lazo firme, fuerte;

anduvimos cogidos de la mano

con la ilusión de dos adolescentes.

DÍA DE LLUVIA

 




Atraviesa la bruma de coral

una gruesa pared, el aguacero

inunda la mañana y la derrumba.

Paraguas por la calle sin futuro

que alargan las siluetas hacia el cielo.

Los fantasmas humanos y divinos

marchan ajenos, dentro de sus pieles;

un trueno que retumba en el azul

rompe el silencio álgido del día.

Hormigas negras desde mi atalaya

serpean como ánimas dolientes.

LA GOLETA

 


La goleta dormía en la ensenada

con un dulce vaivén.  Y su madera

reposaba cansada y carcomida,

ajena al huracán y a la tormenta.

Pero los vientos fueron implacables,

ni atisbo de piedad tuvieron de ella,

desataron su furia destructora

y la esparcieron en las aguas negras.

La goleta dormía en la ensenada

ajena al huracán y a la tormenta.

EL APAGÓN


 Desquiciada me tiene ese apagón

que nos han anunciado los austriacos,

así que ya he comprado varios sacos

de leña; para el agua un gran bidón,

de velas y conservas, un montón;

baterías externas, botiquín,

—qué angustia, qué jaleo, qué trajín—

combustible, cerillas y además

una radio de pilas, camping gas,

y efectivo escondido en un bombín.

NEURONAS PACHUCHAS


Quiero poner a punto mis neuronas
que últimamente siento algo pachuchas,
las noto decaídas, poco duchas
en el arte del verso están ramplonas.

Algunas andan fuera de sus zonas
haciendo la sinapsis a lo loco,
menuda comedura la del coco,
que no puedo pensar con fluidez,
tendría que apuntarlas, otra vez, 
a unas clases de fitness, como poco.

DANDO TRASPIÉS


 Los acentos estróficos me matan

y estudiar la teoría me da grima,

pues controlo la métrica y la rima

tan solo con mi oído,

pero ese no es el tema;

de todos es sabido

que hace falta algo más para un poema

aparte del acento

y del total respeto hacia el esquema,

ser fiel a la estructura,

conseguir un estilo depurado…

nunca estaré a la altura

pues el mío está un poco apolillado.


Mientras otros debaten

si este verso es correcto o no lo es,

yo voy dando traspiés

y por más que lo intento,

se me cuelan las toscas asonancias,

las aliteraciones y los ripios,

también las redundancias;

uso la rima fácil,

tiro de participios

y de categoriales;

el caso es que no atino aunque me maten.


Entre pitos y flautas

solo escribo bobadas y pamemas.

¡Menudo sinvivir!

Si me empiezo a angustiar con tantas pautas

me voy a deprimir

y me saldrán alergias y hasta eczemas.




Escucha el Rap de los traspiés.


UN ASCO DE BRUJA


 Era una bruja malvada

que volaba en una escoba,

además era muy boba,

muy ceporra, muy pesada

y encima muy malhablada.

Era una arpía granuja

que comía cascaruja,

y tenía malas maneras

vulgares y muy groseras.

Total, un asco de bruja.




UNA VILLANELA NUEVA


Hace tiempo que no escribo

una villanela nueva;

es que no encuentro el motivo.



Con estilo narrativo,

que emocione, que conmueva.

Hace tiempo que no escribo.



Voy a ello y no me privo,

y aunque la rima me lleva,

es que no encuentro el motivo.



¿Me saldría algo festivo?

Pero no caerá esa breva.

Hace tiempo que no escribo



O un tema obsceno y lascivo...

Y no es porque no me atreva,

es que no encuentro el motivo.



Muy floja yo la percibo

mas la subo, aunque no deba.

Hace tiempo que no escribo:

es que no encuentro el motivo.



MORFEO, ¿DÓNDE ESTÁS?

 




Que me adormezca al instante
yo le suplico a Morfeo
con taimado coqueteo
pues quiero hacerlo mi amante
o mi caballero andante.
La cuestión es conquistarlo
para poder dominarlo,
que el insomnio me abandone
y ansiedad no me ocasione...
¡Qué gusto solo pensarlo!


Y esta noche me he podido
dar con un canto en los dientes,
porque, sabed, buenas gentes,
que por fin algo he dormido.
Morfeo se me ha rendido
viendo tamaña paciencia,
al rogar con insistencia
que me haga un poco de caso,
porque, si sigo a este paso
acabaré con demencia.



EL DÍA QUE VOLVIÓ.



 Una mañana de enero

esperando en la ventana,

entre serenos suspiros

comprendiste que lo amabas.

Porque lo viste llegar

y se te alegró la cara.

y las brumas del pasado

se volvieron luces claras.

Una mañana de enero

comprendiste que lo amabas.



Las penas se te acabaron

cobró vida la mañana,

se terminó la tristeza

el día que volvió a casa.

Irradiabas alegría

y renació tu esperanza,

deshaciéndose aquel nudo

que oprimía tu garganta.

Las penas se te acabaron

el día que volvió a casa.


CAPERUCITA Y EL HADA

 Un día vi a Caperucita

que andaba por mi jardín,

lejos, se oía un violín,

y sonaba tan bonita

la melodía exquisita

que me sentí transportada,

y en el cuento yo era un hada

que hizo a la niña invisible

y así aquel lobo terrible

ya no le pudo hacer nada.




LA NANA DE LAS ESTRELLAS


Una dulce nana musical


Tres estrellitas viajeras​

titilan en el azul,

bordando mantos de tul

y alegres enredaderas,

desplazándose ligeras

a través del firmamento

como en el más bello cuento.

Ellas velarán tu sueño,

duérmete ya, mi pequeño,

duerme tranquilo y contento.



EL CLUB DE LOS QUEJICAS



 Al club de los quejicas de la vida

no sé si perteneces...

Si te apuntas, te doy la bienvenida.


¿Solo tienes problemas y disgustos?

¿Alegría en contadas ocasiones?

Pues vamos a vaciarnos:

Háblanos de las penas que padeces,

percances, aflicción y depresiones.


Pero antes, dibuja una sonrisa,

sosegado y tranquilo, que no hay prisa.

Desarruga la frente.

Sé atrevido. Improvisa.


Pero debo advertir, para ser justos,

-pues lo debes saber-, que, tras quejarnos,

nada será ni mejor ni diferente.

ME QUEJO

 


Me quejo desde el comienzo,

ya le he cogido el gustillo

y no paro,

porque la vida es un lienzo

pintado con carboncillo,

está claro.


O más que claro está oscuro,

que hasta el cielo se ha tornado

gris, sombrío,

y presiento que el futuro

va a ser también desdichado,

crudo y frío.


"Quien canta su mal espanta"

dice un refrán muy sesudo,

pues os digo

que destrocé mi garganta

y deshacer este nudo

no consigo.


Se van pasando los días

entre quejas y consuelos

lentamente,

mientras hago poesías

o me tiro de los pelos

de repente.


Así que aquí seguiré

poniendo el grito en el cielo

por inercia,

y versos escribiré

sonándome en un pañuelo

si se tercia.


De quejarme a troche y moche

nunca he sacado provecho

que yo sepa.

De la mañana a la noche

nada me sale derecho

¡vaya plepa!


Y aunque me sigo quejando

—porque ante mi cruel destino

me rebelo—,

los hados se van mofando

al ver tanto desatino

sin consuelo.



PARTE METEOROLÓGICO


 Después de días lloviendo,

el cielo oscuro, la bruma,

frío, viento, sigue y suma,

casi me estoy deprimiendo.

Pero por lo que voy viendo

mañana de nuevo llueve

—dicen que llovizna leve—,

no pasamos de diez grados

y aquí estamos congelados…

¡nos falta que también nieve!

ABULIA

 No tengo ganas de hacer

nada, de mover ni un dedo,

¡ay, qué abulia!

Y dejo al mundo correr

porque hasta me importa un bledo

la tertulia.


Hoy me da igual que ayer,

el invierno, que el verano,

fuego o hielo.

Para lo que hay que ver

nunca es tarde ni temprano

¡vaya duelo!


De la tele me he aburrido

y leer me da pereza

de momento,

espero que se me pase

este ataque de tristeza

tan violento.


Con un saquito de lino

sobre los ojos cerrados

me acomodo,

y con suerte me imagino

que me sonríen los hados

de algún modo.


A ver si puedo dormir

y mientras hago la siesta

se me olvida

que me angustia el porvenir

y se me antoja funesta

la partida.


COVID

 Confinada en mi fortín,

lejos de la urbe ruidosa,

no se me ocurre otra cosa

que escribir algo, por fin.

A ratos cuido el jardín

o me dedico a hacer pan,

una mouse, helado, flan

o trabajos manuales,

asuntos más bien triviales,

que tampoco son mal plan.


Y es que pretendo evitar

un contagio innecesario,

es por eso que a diario

me mato a desinfectar

todo lo que he de tocar.

Uso mascarilla y gel,

y no traspaso el dintel

de la puerta de mi casa,

así, entre cuece y amasa,

al virus no doy cuartel.


¡Vaya bicho malnacido

que nos tiene en jaque mate!,

el ánimo nos abate

y lo deja compungido.

A ver, ¿de dónde ha salido?

Estábamos tan felices

inflándonos a perdices

cuando apareció un mal día,

a robarnos la alegría

y a tocarnos las narices.



RUTINAS

 Por la calle deambula poca gente

bajo la tenue luz de la farola.

Vuelvo a reflexionar, me siento sola,

algo triste, marchita e indolente.

Dejándome llevar por la corriente

permito que me absorba la rutina;

tengo una vida insulsa y anodina

sin salir de mi zona confortable.

Si todo sigue así, será probable

que mañana también esté mohína

LA SIESTA

 Cuando calienta el sol en el verano

es tan plácido el rato de la siesta

que me suelo quedar algo traspuesta

resguardada debajo del manzano.

Se me resbala el libro de la mano

pero sigo en un mundo de ficción

a caballo entre el sueño y la ilusión:

en mi novela soy una heroína,

una intrépida bióloga marina

que salva al mundo de su destrucción.

VERSAR NO ES HACER VERSOS



Un verbo se repite por ahí
de modo equivocado, y es "versar",
no crean que es asunto baladí,
el algo que debemos aclarar
porque la cosa es seria.

Yo puedo ser versada en la materia
cuyo estudio me ocupa,
o leer un poema 
que verse sobre un tema
como física cuántica
o quizás el respeto a la semántica.

"Versifico" diré si lo que hago
es escribir en verso, como ahora,
por eso, sin demora,
la rectificación se me hace urgente:
dejemos de "versar", y la mejora
será más que evidente.

Emprendo mi cruzada:
defender el buen uso del idioma
sin saltar ni una coma.
¡Espero no salir muy malparada!

MI PERRO BONACHÓN

 Tengo un perro grandullón

que es un pedazo de pan,

tan fuerte como un titán,

de carácter bonachón.

Es más dulce que un bombón

aunque sea un malandrín,

sabe que me hace tilín

porque se porta muy bien,

cuando yo le grito: ¡Ven!

viene alegre y saltarín.

EN CONTEMPLACIÓN





En la orilla me demoro 
contemplando ensimismado
el crepúsculo dorado, 
y, de nuevo, me enamoro.
El tiempo pasado añoro
cuando la vida reía,
inocente, pretendía
que todo se detuviese
y que nunca me invadiese 
la infausta melancolía.

Vengo a este mismo lugar 
si la angustia me amenaza
o la indolencia me abraza;
necesito ver el mar
tanto como respirar.
Al escuchar su sonido
largamente repetido,
me reanimo de tal suerte
que no temo ni a la muerte
y vuelvo fortalecido.

HOGAR, DULCE HOGAR

 


Mujer, en tu hogar sagrado,

feliz transcurre tu vida

trabajando complacida:

¡Es lo que siempre has soñado!


Es tu reino la cocina

donde alegre te realizas.

Las sartenes organizas

 con discreción femenina.


Con amor y sacrificio

le preparas a tu esposo,

con un talante gozoso

y vocación de servicio


algún complicado guiso, 

porque sabes que le gusta,

la faena no te asusta

y friegas contenta el piso


de tu casa, que impoluta,

mantienes abrillantada, 

bien pulida y arreglada:

Dedicación absoluta.


LAS APARIENCIAS ENGAÑAN



Tengo el arrojo de un tigre
belicoso y atrevido, 
enérgico y aguerrido...
¡Ay de aquel que me denigre!
No conseguirá que emigre
porque este es mi territorio
y aunque no me vanaglorio 
de ser el más destacado,
el mejor y el más osado,
mi carisma es bien notorio.

No os fiéis de mi apariencia
dócil, humilde y sumisa;
si salto de la cornisa
sabed que no es imprudencia
porque lo hago a conciencia:
ni me arredra la caída
ni malgastar una vida;
raudo me yergo de nuevo
y a cualquier cosa me atrevo
con voluntad decidida.


DESPUÉS DE LA LLUVIA


La lluvia cesó por fin;
ya salen los caracoles
a encaramarse a las coles
que cultivo en mi jardín.
También salió mi mastín
que se sentía prisionero,
pues yo, bajo el aguacero,
no quería que salies
para evitar que cogiese
un resfrío traicionero.

Ha llovido con tal gana
que todo quedó anegado;
el patio está empantanado
y yo, que soy holgazana,
tengo una inmensa desgana
de ponerme a la faena
¡pero está todo de pena!
no me queda más remedio,
¡ay!¡ qué aburrido, qué tedio!
Limpiar es una condena.


...

LA NIÑA Y LA LUNA



Encaramada en un árbol
la niña dijo a la luna:
─Tengo sed, quiero beber
tu leche de blanca espuma,
alimentarme de sueños,
de esos que de ti rezuman,
como cuando era pequeña
y acostadita en mi cuna
a través de la ventana
de mi habitación a oscuras
veía el cielo estrellado
y soñaba que a la grupa
de un magnífico unicornio
llegaba hasta las alturas
y conseguía, por fín, 
descubrir tu cara oculta.

La luna le contestó:
─Si soñar es lo que buscas
te contaré mi secreto,
préstame atención, escucha...

Y en voz bajita le habló
con mucho amor y dulzura.
La niña escuchaba absorta
recortada en la penumbra,
con los ojos muy abiertos
 y con la boquita muda.
Después se bajó del árbol 
con una escudilla oculta
resplandeciente de sueños 
y llena de luz de luna.





VERSIÓN DOS

Asomada a la ventana
la niña dijo a la luna:
-Yo necesito tu luz
(no me gusta estar a oscuras),
y alimentarme de sueños
de esos que de ti rezuman.
La luna le contestó: 
-Si soñar es lo que buscas
te contaré mi secreto,
préstame atención, escucha.
Y en voz bajita le habló
con mucho amor y dulzura.
La niña la oía absorta
recortada en la penumbra
con los ojos muy abiertos
y con la boquita muda.
Después se metió en la cama
feliz, tranquila y segura,
resplandeciente de sueños
y llena de luz de luna.






LLEVANDO LA CONTRARIA

 Por llevarte la contraria

defiendo lo indefendible

y con encono ostensible

me convierto en tu adversaria,

con tozudez temeraria.

Me da igual lo que me digas,

que hables de pan o de migas,

nunca estaremos de acuerdo;

que yo sé más, te recuerdo,

en tus trece no prosigas.


Y es que a mí no me da corte

contradecir, refutar,

debatir y litigar…

como si fuera un deporte.

Aunque el tema no me importe

o aunque tú tengas razón

-pues no es esa la cuestión-,

polemizar me fascina

porque me siento divina

imponiendo mi opinión.

GARGANTA ROTA


Tengo la garganta rota,

si canto me sale un gallo

y quedo como un idiota.


Casi voy a echar la pota

de lo angustioso que me hallo,

¡tengo la garganta rota!


Por no aceptar la derrota

los gorgoritos ensayo

y quedo como un idiota.


Mi gallina se alborota;

por mí, que la parta un rayo.

¡Tengo la garganta rota!​


La paciencia se me agota:

mejor no canto, me callo

y quedo como un idiota.


Si disimulo, lo nota.

¡que se busque un papagayo!

tengo la garganta rota

y quedo como un idiota.

GULA


 La tortura que me inflige

esta pitanza traidora

me castiga, me devora,

me desazona y me aflige.


Es un suplicio tan grande

la indigestión que origina,

que la mucosa me arruina

y la barriga me expande.​


Preparé una pasta al dente,

rebosante de sofrito,

especiado y exquisito,

muy sabroso y contundente.


Quedó tan apetecible

cocinada con pericia

que comí con avaricia

de manera irremisible.


Sé bien que pequé de gula,

sin refrenar el instinto

tomando un buen vino tinto

que el apetito estimula!


Al terminar la lasaña

serví asado de cordero,

con tomillo y con romero

y dos copas de champaña.


Y ahora siento la acidez,

el reflujo y hasta el flato;

¡Si es que he rebañado el plato

con desmedida avidez!


Aún no contenta con eso,

de postre comí turrones,

mantecados, polvorones

y hasta una tarta de queso


Después, como colofón,

una taza de café,

pero con él me zampé

una trufa y un bombón.


En este mismo momento

hago acto de contrición:

esta será mi expiación.

¡Oh, cielos, qué sufrimiento!