Mostrando entradas con la etiqueta silva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta silva. Mostrar todas las entradas

LA FERIA DEL VERSO

 



Inmersa en la vorágine del verso

las palabras me llegan en tropel,

remolino disperso;

y si no tengo a mano algún papel

para escribir lo que se me ha ocurrido

tan deprisa se van como han venido,

mezcladas en un loco carrusel.


Como los caballitos de la feria,

gira la inspiración:

Imagino la estrofa terminada,

no me puedo creer tanta fortuna...

y me embarga la histeria

si por cualquier razón

al quererla plasmar, ya está olvidada

y nada queda escrito,

a causa de una amnesia inoportuna,

tras el derroche de imaginación.


El poema emergente

que pudo ser lo más, lo nunca visto,

se pierde entre la gente,

y de mi afán desisto;

tarde o temprano ya vendrá el siguiente.






IRREDENTA DEVOTA

 


Irredenta devota de las clásicas,

escribo liras, décimas u octavas;

la estrofa me da igual:

una silva, un soneto, un madrigal…

todas resultan básicas.


Me supone una mística experiencia

encontrar la cadencia

y hallar la rima justa;

calzarla como un guante

y aguardar expectante

a que otra idea cruce mi cabeza.


 A ratos son las musas compasivas 

y alivian mi torpeza

mas, veleidosas por naturaleza,

en otras ocasiones son esquivas.


Pero no me impaciento:

manteniendo actitudes positivas

me bato contra el ritmo y el acento

para que encajen a la perfección,

y me da un subidón

cuando el poema doy por concluido;

de júbilo me inunda un estallido

y me desbordo de satisfacción.


DANDO TRASPIÉS


 Los acentos estróficos me matan

y estudiar la teoría me da grima,

pues controlo la métrica y la rima

tan solo con mi oído,

pero ese no es el tema;

de todos es sabido

que hace falta algo más para un poema

aparte del acento

y del total respeto hacia el esquema,

ser fiel a la estructura,

conseguir un estilo depurado…

nunca estaré a la altura

pues el mío está un poco apolillado.


Mientras otros debaten

si este verso es correcto o no lo es,

yo voy dando traspiés

y por más que lo intento,

se me cuelan las toscas asonancias,

las aliteraciones y los ripios,

también las redundancias;

uso la rima fácil,

tiro de participios

y de categoriales;

el caso es que no atino aunque me maten.


Entre pitos y flautas

solo escribo bobadas y pamemas.

¡Menudo sinvivir!

Si me empiezo a angustiar con tantas pautas

me voy a deprimir

y me saldrán alergias y hasta eczemas.




Escucha el Rap de los traspiés.


EL CLUB DE LOS QUEJICAS



 Al club de los quejicas de la vida

no sé si perteneces...

Si te apuntas, te doy la bienvenida.


¿Solo tienes problemas y disgustos?

¿Alegría en contadas ocasiones?

Pues vamos a vaciarnos:

Háblanos de las penas que padeces,

percances, aflicción y depresiones.


Pero antes, dibuja una sonrisa,

sosegado y tranquilo, que no hay prisa.

Desarruga la frente.

Sé atrevido. Improvisa.


Pero debo advertir, para ser justos,

-pues lo debes saber-, que, tras quejarnos,

nada será ni mejor ni diferente.

VERSAR NO ES HACER VERSOS



Un verbo se repite por ahí
de modo equivocado, y es "versar",
no crean que es asunto baladí,
el algo que debemos aclarar
porque la cosa es seria.

Yo puedo ser versada en la materia
cuyo estudio me ocupa,
o leer un poema 
que verse sobre un tema
como física cuántica
o quizás el respeto a la semántica.

"Versifico" diré si lo que hago
es escribir en verso, como ahora,
por eso, sin demora,
la rectificación se me hace urgente:
dejemos de "versar", y la mejora
será más que evidente.

Emprendo mi cruzada:
defender el buen uso del idioma
sin saltar ni una coma.
¡Espero no salir muy malparada!

REINTENTANDO LA SILVA



De nuevo estoy aquí
puesto que odio quedarme en la estacada
por eso, y aunque no me juego nada,
a la silva volví.
Empecinada soy como el que más
y no me gusta que se me resistan
pero por lo demás,
como sé que las cosas se conquistan,
no desisto jamás.
Si el movimiento se demuestra andando,
de todos es sabido,
que las rimas se han de aprender rimando
¿que no tienen sentido?
poco a poco iremos afinando…
El caso es dar el paso
ponerse en la vereda es el camino
¿y qué si me retraso?
algún día llegaré a mi destino.

SILVA TONTA




Las ideas que acuden a mi mente,
las vierto en un papel
sin pensar, aunque sea torpemente
las esparzo a granel.
Intentaba tocar todos los palos,
fuesen coplas o liras o quintillas:
os dejo mis “regalos”,
sean sueños o simples pesadillas.
La silva nunca antes la compuse
y veo que no es fácil,
aunque mi pluma es ágil,

mi rima queda fofa,
le falta enjundia y algo de coraje,
carece de mensaje
y me he sentido inepta ante la empresa.
Por eso ahora me hago una promesa
lógica y coherente:
Dejo la silva a otros trovadores,
más líricos, juglares o cantores.
Así, por la presente
digo adiós a la silva, atentamente.