SOÑANDO SUEÑOS









LA BICICLETA


   Bajo rodando la cuesta
con mi vieja bicicleta;
mi bata azul llevo puesta,
voy hecha una pizpireta.

Con mis coletas peinadas
y un bonito lazo rojo,
subo calles empinadas,
con valor y con arrojo.

Pero en terrible bajada,
llevando un ritmo veloz,
he salido propulsada
y me he dado un golpe atroz.

El lazo salió volando,
y aunque me alcé con presteza,
la faldita se me puso
de sombrero, en la cabeza.

Al verme así, de esta guisa,
con aspecto tan fachoso
casi se mueren de risa…
¡qué rato más bochornoso!



FUEGO Y CONTRICIÓN



Siento dentro de mi entraña
un ardor que me devora,
por lo que recuerdo ahora
que hoy he comido lasaña.


Con su tomatito frito
y la pasta bien al dente;
pero no he sido prudente
al no dejar ni un poquito.

Mas, ¡ay! qué buena que estaba
esta italiana delicia:
Era tanta mi avaricia
que, sin masticar, entraba.


Y mi estómago se queja
por culpa de la hernia de hiato,
¡si hasta he rebañado el plato,
que, de tan limpio, refleja!


Este fuego que me mata
me consume y me corroe,
el esófago me roe
y el abdomen me dilata.


Hago acto de contrición
en este mismo momento:
¡Oh, cielos, qué sufrimiento!
Esta será mi expiación.






EL GATO PANCHITO (INFANTIL)




El gato Panchito
vio un día una gata
en la escalinata,
luciendo palmito.

La miró extasiado
se estiró el bigote
y pegando un bote
se plantó a su lado.

Le dijo: -¿Gatita
tienes quien te quiera?
Eres la primera
que mi amor suscita.

-Aparta, atrevido,
aléjate presto,
pues te manifiesto
que tengo marido.

Y se dio la vuelta
con mohín coqueto
y un guiño discreto,
ligera y resuelta.

El gato quedó
solo y afligido,
de pena transido
muy triste lloró.

LAS AVENTURAS DE PANCHITO




Estaba el gato Panchito
tranquilo y muy solazado
a la jaula encaramado
escuchando al periquito,
que con su trino exquisito
le llamaba la atención
y no perdía ocasión
de mirarlo, el muy taimado,
pensando —¡Qué buen bocado,
para darme un atracón!


Se acercó pausadamente
y lo observó con fijeza
a un palmo de su cabeza
con un descaro evidente
y el pájaro alegremente
le cantaba su canción
sin ver que la tentación
cada vez era más fuerte,
y en su inocencia no advierte
de Panchito la intención.


Pero, mientras se decide,
ve que con gracia infinita
por allí pasa Florita
y del ave se despide
pues su deseo se divide
y desea partir tras ella
¡es una gata tan bella!
y el pájaro de momento
queda feliz y contento;
lo salvó su buena estrella.




ME SOLTÉ LA MELENA ( Sonetillo)





Se eclipsó mi buena estrella
pues me dejaste colgada,
aunque no me importa nada
ni me hizo ninguna mella.

He agarrado una botella
y ya estoy medio achispada:
cuando la tenga acabada
veré la vida más bella.

No creas que estoy llorando
ni medio muerta de pena,
porque lo estoy celebrando...

He arrancado la cadena
y ya te estoy olvidando:
¡me he soltado la melena!